El hombre invisible, de H.G. Wells

Jack Griffin, un investigador científico, experimenta sobre sí mismo, con éxito, un suero para hacerse invisible. Su nueva naturaleza, lejos de acarrearle las ventajas previstas: el misterio, el poder, la libertad, le arrastran a la soledad y la desesperación.
Herbert George Wells (1866-1946), escritor inglés considerado como uno de los padres de la ciencia ficción moderna. Toda su obra está, de una u otra forma, determinada por su pensamiento político. Fue un socialista comprometido que utilizó sus libros como agudas y provocativas parábolas acerca de los problemas sociales y la necesidad de remediarlos.
En 1897 publicó “El hombre invisible“, el segundo libro de la célebre serie de novelas científicas -compuesta también, entre otras, por “La máquina del tiempo“(1895) y “La guerra de los mundos” (1898)- que convirtió a Wells en una de las figuras precursoras de la ciencia ficción. Se ha interpretado “El hombre invisible” como una advertencia sobre los límites éticos de la ciencia, sobre la obligación del científico de actuar conforme a un código moral que limite el poder que le otorgan sus descubrimientos. Pero también, la idea de un hombre invisible es una metáfora perfecta del marginado, de la persona que vive al margen de la sociedad o incluso enfrentado a ella.
EL HOMBRE INVISIBLE EN EL CINE______________________________

En 1933 James Whale dirigió “El hombre invisible“, la adaptación al cine de la novela de Wells. La película está llena de extraordinarios hallazgos visuales para la época en que fue rodada, pero relega a un segundo plano el dilema moral planteado en la obra original, convirtiendo a Jack Griffin en un megalómano camino de la demencia, un “científico loco” alejado del visionario idealista que aparece en el original literario.
Whale, del que Bill Condon hizo una semblanza en “Dioses y monstruos” (1998), tensa las situaciones dramáticas en los mejores momentos de la película, pero a continuación las desactiva con el desmedido uso de un sentido del humor con el que no es fácil congeniar.

De entre las películas recientes que, directa o indirectamente, se inspiran en la obra original de H. G. Wells destaca la dirigida en el año 2000 por Paul Verhoeven, “El hombre sin sombra“. La acción se traslada a un sofisticado laboratorio donde varios científicos experimentan con la invisibilidad. Como siempre en su cine, Verhoeven ajusta el aparato tecnológico y visual a la historia y no al revés, como lamentablemente ocurre a menudo en el cine de ciencia ficción actual, pero se queda a medio camino a la hora de mostrar el conflicto dramático del personaje principal: el inquietante tránsito entre su angustia inicial por no poder volver a ser visible, y la resignación -luego satisfacción- en su invisibilidad cuando descubre, con asombro, lo que uno es capaz de hacer cuando no tiene que volver a mirarse en el espejo.
Diciembre 11, 2007 at 9:58 am
Enhorabuena por la elección. Me gusta mucho la historia, aunque en el cine siempre prefiero la versión más antigua. Cuantos menos efectos especiales mucho mejor (para mi gusto, claro).
Felicitaciones a los creadores de los posts, cada día están mejor. Me gustan mucho las presentaciones. Seguid así.
¡Feliz Navidad Invisible!
imaginarlaciencia Dice :
Muchas gracias por tu comentario, muy amable
Saludos
Diciembre 14, 2007 at 11:29 pm
Que se destaque la obra de Verhoeven es sencillamente indecente en esta gran pagina, para eso que lean la version que se hace en el comic de la liga de los hombres extraordinarios o en su anodida revision en la gran pantalla, starship troopers se aguanta, instinto basico se puede ver, sus primeras peliculas eroticas quizas teniendo 15 años tambien, pero no se puede decir que destaque este fallido remake… ahora mismo doy parte a la gran union de criticos de cine sobre esta reseña, sin mas.
imaginarlaciencia Dice :
Es inevitable, no hay forma de citar al pobre Verhoeven sin que se destapen las filias -algunas- y las fobias -sobre todo- más agudas. Destacamos “El hombre sin sombra” no tanto en función del resultado final de la película, efectivamente no muy brillante como queda recogido en el comentario, sino más bien como ejemplo de referencia cinematográfica actual que retoma el personaje de Wells con más acierto, si se puede decir así, que otras revisiones asímismo recientes, se nos ocurre la que llevó a cabo John Carpenter ocho años antes en “Memorias de un hombre invisible”.
Muchas gracias por tu comentario. Saludos
Diciembre 19, 2007 at 12:05 pm
Soy un admirador de H.G. Wells y he aprovechado vuestro post para ver la peli de 1933. Una gozada. Igual que el material complementario del DVD.
Felicidades a todos.
imaginarlaciencia Dice :
Los extras que suelen acompañar a las películas en DVD son, en ocasiones, plomizos pero otras veces contienen información interesante. El material adicional de ésta es muy recomendable. De hecho, parte del contenido del post está tomado directamente de ahí. Si has visto el documental sobre las secuelas que se hicieron de la película original y has visto la película de Verhoeven, comprobarás que parte de las novedades que en su momento se atribuyeron a ésta: el nuevo aspecto del hombre invisible sin las vendas, o los efectos especiales en el proceso de invisibilidad, ya aparecían en aquellas, salvando las distancias tecnológicas, claro.
Gracias por tu comentario. Saludos
Diciembre 21, 2007 at 11:13 pm
Bueno, pues manteniendo la discusion no acalorada debido a la lejania y anonimato que proporciona la red, propongo que se ponga Memorias del hombre invisible con el gran CHEVY CHASE (asi, en mayusculas) para dar mas empaque a la seccion en vez del pusilanime kevin bacon y su visible invisibilidad.
Un saludo.
PD Hemos hablado sobre El increible hombre menguante???????
Imaginarlaciencia Dice:
Recogemos la sugerencia con respecto al Increible hombre menguante. El gran Chevy Chase tendrá que esperar (de momento).
Enero 2, 2008 at 2:25 pm
Aprovechando la inercia y las vacaciones, he vuelto a ver la peli “El tiempo en sus manos”, también basada en otra novela de H. G. Wells. Como curiosidad, la acción se desarrolla a finales de 1899 y consideran 1900 como inicio de siglo recordándome la polémica del 2000-2001.
El tratamiemto técnico de los viajes a través del tiempo, una gozada (hecha en 1960). Quizá le sobre un poco de “Morlocks” y de pesimismo, pero el final lo arregla.
Imaginarlaciencia Dice:
Se trata, efectivamente, de una película muy interesante y, desde luego, mucho mejor que la cansina revisión que se hizo en 2002. A principios de los años 50, del mismo director, George Pal, pero actuando esta vez como productor, se filmó otra adaptación de una obra de Wells, “La guerra de los mundos”. Si te interesa Wells, la edición en DVD contiene un documental sobre él (muy corto y hagiográfico, pero interesante), en el que se relata su rivalidad con Julio Verne (más bien el desprecio que éste sentía por la obra de Wells) o su idea del “Cerebro del mundo” como antecedente del World Wide Web.
Agosto 7, 2008 at 5:02 pm
es una mierda la pelicula pero la obra nooo
Agosto 7, 2008 at 5:03 pm
perdonn
Agosto 7, 2008 at 5:03 pm
se m fuee
Agosto 7, 2008 at 5:05 pm
jajajaa
Agosto 7, 2008 at 5:06 pm
a mi la obra y la pelicula estan hasta la “hueva”
Agosto 10, 2008 at 4:40 am
La pasion por la ciencia hace que un visionario como Wells, identifique las cuestiones aún no superadas por la mente humana.
Agosto 10, 2008 at 4:43 am
Hay poca gente que indentifica todas estas cualidades; o no?
Agosto 12, 2008 at 10:58 pm
buena…
Marzo 6, 2009 at 4:51 pm
buena obra
Marzo 25, 2009 at 10:15 pm
esto se un peo
Septiembre 5, 2009 at 10:46 pm
no sirve