En un artículo de El País (27 de Mayo de 2006) titulado “En la red científica”, Javier Sampedro ya nos advertía: “No busquen la información científica en los libros. Está toda en la pantalla del ordenador, actualizada al minuto.  Ni la ciencia profesional ni la comunicación pública se puede concebir ya sin ella. Ha sido la guerra desigual con la red la que, paradójicamente, ha impulsado un renacimiento del libro científico hasta unas cotas de calidad que solo ahora nos alcanzan con el vigor de un signo, de una señal del cambio.”

 

   Efectivamente  durantes estos años ha aumentado la publicación de títulos de divulgación científica, cuyos autores según J. San Pedro  “no quieren transmitir datos, sino un mensaje: que la ciencia es comprensible, que su finalidad es precisamente comprender el mundo, y que una ciencia que no se hace entender está coja, inacabada, o aún peor: acabada. Deprimida y mecánica”.  El 2010 ha sido especialmente afortunado,  nuevos títulos  de algunos de  los mejores autores del género: Sanchez Ron, Ian Stewart, Roger Penrose, Stephen Hawking, todo un poker de ases.  

 

  

 

   Baúl de tesoros matemáticos, del celebrado divulgador Ian Stewart, es una miscelánea curiosa y entretenida de  acertijos, pequeñas historias y curiosidades matemáticas que nos invita a descubrir detalles matemáticos  por todos los rincones de la vida y de la naturaleza.

                                                                                                                                                                                

   El ladrón de cerebros, de Pere Estupinyá,  se infiltra en los principales laboratorios  para robar el conocimiento de los científicos. Aborda temas  tan candentes como la neurociencia, cosmología, genética, psicología o cambio climático. Pero también rastreará el recorrido de un virus de resfriado por el cuerpo, se introducirá en un escáner cerebral,  habla de las fricciones de la ciencia con el  creacionismo y la religión, de la teoría del caos, la antimateria o el entrelazamiento cuántico…un auténtico robo de cerebros para entender  la ciencia.

  

  

         

En   Conversaciones de física con mi perro la protagonista, Emy, es una perrita sacada de la perrera por el profesor  Chad  Orzel. Al poco tiempo de vivir con él Emy es capaz de aplicar las ideas de la mecánica cuántica con lo que de verdad le importa en la vida: ¿Puede usar el efecto túnel para cruzar la valla del vecino y perseguir conejos? ¿Dónde están los universos paralelos en los que a Chad se le cae la carne al suelo para poder cogerlos? ¿Y teletransportarse para cazar ardillas antes de que treparan a algún sitio fuera de su alcance?                                  

             

 

  James D. Watson fue, junto con Francis Crick, el descubridor de la estructura en hélice del ADN y uno de los mayores científicos del siglo XX. En Prohibido aburrirse y aburrir  el autor relata con desenfado y humor las dificultades y los progresos en una carrera científica que le llevó  finalmente a protagonizar uno de los hitos fundamentales de la ciencia del siglo pasado: el descubrimiento del secreto de la vida. Además el autor comparte con sus lectores  lecciones aprendidas en los competitivos campus estadounidenses y muy útiles  en el ámbito personal, social y científico.  

 

 

   Ciclos del tiempo: una extraordinaria nueva visión del universode Roger Penrose, desarrolla una visión inédita de la cosmología y propone una respuesta inesperada a la pregunta “¿Qué pasó antes del big-bang?”

 

  

 

                                                                                                                

  El gran diseño es la última obra de Stephen Hawking  cuyas conclusiones han levantado una gran polémica  en los medios de comunicación: tanto nuestro universo como los otros universos posibles surgieron de la nada, porque su creación no requiere  la intervención de un Dios o un ser sobrenatural, sino que todos los universos proceden naturalmente de leyes físicas.

 

 

En  Ciencia, política y poder: Napoleón, Hitler, Stalin y Eisenhower  el autorSanchez Ron,  reflexiona sobre el uso de la ciencia para afianzar el control político y el distinto uso que las ideologías hacen de la ciencia para reforzar sus mensajes.  El libro habla de las difíciles y complejas relaciones entre científicos y políticos y de sus responsabilidades compartidas, tanto en contextos autoritarios como democráticos y tanto bélicos como pacíficos.

  

 Sostiene Javier Sampedro que “La sobredosis de información de la que tanto nos quejamos no es un problema nuevo, ni es un problema en absoluto: la realidad es una sobredosis de información permanente, confusa e inútil en su abrumadora mayoría, y nunca hemos tenido el menor problema para filtrarla, ignorar casi todo y quedarnos con un boceto que no pesa nada y lo dice todo: un concepto, o una ecuación.”

Animaos y probad, no os arrepentiréis.

 

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