Las bibliotecas francesas tienen un departamento, estante o habitación que también recibe el nombre de “infierno”. Allí guardan libros o estampas eróticas. O pornográficas. Sencillamente, secretas. Y quien tiene un secreto, tiene un alma. Y quien tiene alma, puede pecar. (Octavi Martí).

    Citamos a continuación unas cuantas obras que hemos encontrado buscando en nuestra colección. Afortunadamente, como no tenemos un finis africae en nuestra Biblioteca, podéis encontrar estos y otros títulos repartidos por nuestras Divisiones.

 

    Los Clásicos

 

    Y de menos a más intensidad:

 

    El cartero siempre llama dos veces,  de James M. Cain. Una ardiente pasión desencadenadora de sexo y violencia. Con dos adaptaciones al cine protagonizadas por Lana Turner y Jessica Lange.

 

    El amante de Lady Chatterley, D. H. Lawrence. Famosa novela que narra la historia de Constance, dama de la alta sociedad casada con un paralítico de guerra, y sus relaciones con Mellors, guardabosques y jardinero de la casa, con el que encuentra gozo y placer sexual. Atrevida a la hora de describir las relaciones sexuales, pero sensible con las emociones y los sentimientos.

 

el-cartero-llama-dos-vecessalo_redEl amante de Lady Chatterley

       

    Y, cómo no, las obras de El Marqués de Sade. Magnífica literatura erótica pero también perversa y no apta para todos los públicos por su elevada carga erótica y sus “endiabladas” ideas en busca de la satisfacción personal… Justine y los infortunios de la virtud.

 

    Las 120 jornadas de Sodoma, que Pier Paolo Pasolini adaptó al cine en Saló o los 120 días de Sodoma, con toda crudeza y la mayor libertad con la que un creador se haya dotado a sí mismo nunca, desdibujando los límites convencionales y cinematográficos que encierran el erotismo, pornografía, expresión, sadismo, provocación y degradación humanas.

 

    Y por último: Las once mil Vergas, de Apollinaire. Atrevida como ninguna: orgía en un coche cama, enfermera de la Cruz Roja bellísima pero insaciable, burdeles, sadomasoquismo… Apollinaire se atreve con todo, pero con humor y elegancia.

 

  

 Sexo y Ciencia Ficción

 

     El sexo y la ciencia-ficción se han ignorado de forma antinatural. Es difícil engrosar la nómina de escritores que afronten el sexo sin perjuicios ni complejos o que tan siquiera lo aborden. Pero como siempre hay alguien que se atreve, aquí os ofrecemos dos clásicos de novela ciencia-ficción con sexo original, transgresor y muy duro.

 

Relaciones Extrañas

Relaciones Extrañas

     

 

    En Relaciones Extrañas de Philip J. Farmer, la tansgresión es total y se da cabida a todo. El sexo alienígena, sin moral ni culpa. La pérfida imaginación de Farmer no se detiene ante tabúes como el incesto, sino que el sexo, casi pornográfico, rebosa carnalidad y es minuciosamente detallado.

 

    Philip José farmer (Indiana, 1918), uno de los grandes maestros de la Ciencia Ficción , falleció el 25 de febrero a los 91 años en su casa de Peoria (Illinois). Ganó los premios Hugo y Nebula y el premio Mundial de Fantasía por los logros de toda una vida en el emblemático año 2001. La mayor parte de su obra está editada en castellano. Hasta que Farmer se atrevió con el tema, el sexo en la Ciencia Ficción era timorato, prácticamente inexistente y como mucho representado por chicas de poderosos muslos, sujetadores de cobre y por hombres para los que el sexo no existía ni de pensamiento.

 

    

Crash

Crash

      
 Crash de J. G. Ballard. Original pieza de Ciencia Ficción (siempre que se entienda este género en un sentido muy amplio) y de erotismo fetichista, con tal tendencia a recrearse en las descripciones de actos sexuales que lo acercan a la literatura hardcore (aunque por completo desprovista de la zafiedad de ese subgénero). Las máquinas son un componente esencial- y no hablamos de vibradores ni objetos de sex-shop- de la sexualidad, de la llamada pornografía tecnológica, hecho ya apuntado por Tim Berners-Lee (considerado como el padre de la web): “La leyenda dice que cada nueva tecnología es usada primero para algo relacionado con el sexo o la pornografía. Esa parece ser la forma de actuar de la humanidad”.
 
 
   Los Modernos
  
Lady Snowblood

Lady Snowblood

Verano Indio

Verano Indio

 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

    Verano Indio, Hugo Pratt, Milo Manara.  Según reza en la contraportada “Una obra maestra en la que la violencia, la hipocresía, la venganza y los impulsos sexuales desencadenan un cóctel explosivo en una sociedad de rígida moral”. 

    Lady Snowblood, kazuo Koike & Kazuo Kamumura. En su corazón anida el deseo de venganza, Yuri hará lo que sea para que Osayo, su madre, descanse en paz… más dura, violenta y sexy que la protagonista de Kill Bill. Y letal, muy letal.

    Alan Moore, autor de plena actualidad por su obra WATCHMEN hace presencia en el tema que nos ocupa con una nueva y escandalosa obra: Lost Girls. Según el propio Alan Moore, se trata de las historias pornográfica de tres personajes literarios muy queridos para todo el mundo: Alicia (Alicia en el país de las maravillas), Dorothy (El Mago de Oz) y Wendy (Peter Pan). En Lost Girls estas tres niñas son ya adultas. El encuentro es en un hotel y allí descubrirán secretos de su sexualidad a través de divertidos juegos eróticos…

 

Lost Girls

Lost Girls