“El cosmos de la vanguardia rusa: arte y exploración espacial, 1990-1930 ” es la interesante exposición que se exhibe actualmente – y hasta el 19 de septiembre- en la Sala de la Fundación Marcelino Botín, en Santander.      

   

   
 
 
La exposición “exhibe tanto vehículos reales que propulsaron los primeros intentos de exploración espacial como las apreciaciones estéticas que acompañaron y realzaron dicha exploración, especialmente el arte de vanguardia ruso (la constelación de pintores y escultores radicales que modificaron el curso del arte ruso durante las décadas d e 1910 y 1920) Aquí encontramos  interpretaciones pictóricas del cosmos ofrecidas por Boris Ender  y Pavel Filonov, singulares motores espaciales de Solomon  Nikitrin,  bocetos astrofísicos de  Kazimir Malévich, fantasías arquitectónicas, como las ciudades flotantes de Georgy Krutikov y películas de ciencia-ficción como AELITA”  (preámbulo del Cátalogo de la exposición)   
                      

    

 

   

 

    

       

                          

Reconstrucciones de un cohete y del primer Eputnik  artificial lanzado en 1957 que se pueden ver en la exposición.  

    

Según los autores del prólogo del catálogo uno de los objetivos primordiales de esta exposición consiste en “mostrar el modo en que los artistas innovadores respondían a los progresos tecnológicos entre las décadas de 1910 y 1930” El hecho de que los vuelos, incluidos los espaciales, despertaban un interés directo en los artistas de vanguardia, queda claro en muchos  títulos, temáticas  y declaraciones que pueden asociarse a sus actividades y producciones” 
Kandinsky, Malévich, Tattlin y otros representantes de la vanguardia rusa se inspiraron en la búsqueda de otros mundos y en el cosmos, por lo que sus obras, ya en las primeras décadas del siglo XX, reflejaban, con sus vocabularios abstractos, el vuelo de los primeros aviones y los primeros experimentos espaciales que tendrían lugar.                            

    

       

Ascensión del profeta Elías en su carro de fuego s. XVI con añadidos del XIX

 

En la cabina de un avión. 1928, Alexander Labas

 

 

Sin título. 1916, Wassily Kandinsky

 

 
La temprana fascinación soviética por los viajes espaciales se vio reflejada no sólo en círculos especializados sino  que en las décadas de 1910 y 1920   la prensa popular publicó innumerables artículos sobre el espacio, la vida extraterrestre, las trayectorias físicas, los eclipses y un largo etcétera, impulsada, sin duda, por los constantes triunfos de los primeros constructores de aeroplanos, pilotos y especialistas en aerodinámica rusos. Pero también en otros ámbitos de la vida cotidiana se reflejaba este interés :  postales, fotografías, envoltorios de caramelos, películas y libros de ciencia-ficción…etc.                    

tarjeta postal

 

Anuncio para un baile de tecnólogos

 

      

 

    

 

    

 
 
 

   

película de Yakov Protazanov

 

      Además de ser uno de los primeros títulos soviéticos de ciencia-ficción, AELITA  permanece como uno de los referentes de las vanguardias artísticas del momento, futurismo y constructivismo, de las que son buen ejemplo los diseños de vestuario creados por Alexandra Exter, figura clave del Art Decó. Basada en la novela escrita por Alexei Tolstoi, AELITA se convirtió de inmediato en la producción soviética más importante y costosa de los años 20.     

 

   

Todas las ilustraciones  están tomadas del catálogo de la exposición.