Fernando Martínez en la Introducción a La Ciencia Ficción Española (Robel, 2009) señala dos grandes falacias sobre la ciencia  ficción: que se trata de un género menor y que, por su carácter anglosajón, los españoles no estamos dotados para el mismo. Respecto a la primera grandes escritores como Bradbury o Clark demostraron que en este género se puede encontrar  “la más alta calidad literaria”. Sobre la segunda, afirma F Martínez, que España cuenta con un buen plantel de obras y de autores.  Además se puede hablar de una tendencia hoy sólidamente establecida en la ciencia-ficción española: el uso deliberado de personajes españoles o de cultura hispana, evitando el cliché de los héroes anglosajones.

 

 Para aquellos interesados en el tema os recomendamos la guía  Introducción a la ciencia ficción española . Por nuestra parte aquí va una pequeña muestra de obras de autores españoles que podéis encontrar en  nuestra colección:

 

 

Domingo Santos, autor de  El día del dragón está considerado como un  impulsor de la ciencia ficción en España y ha realizado una labor impagable en el mundo de la  edición de este género. En 2004 publicó  La soledad de la máquina    novela en la que Santos describe la evolución de una mente mecánica frente a uno de los principales problemas del ser humano: el aislamiento y la soledad.

 

 En la tradición de las obras en las que la humanidad es exterminada por una catástrofe natural o llegada del espacio exterior, el argumento de Mecanoescrito de segundo origen de Manuel de Pedrolo  es un buen ejemplo.  Alba  una niña de 14 años se tira  a una alberca para salvar a un vecino que ha sido arrojado por otros niños tras una paliza…mientras está entrando el cielo se cubre de aparatos voladores en forma de platillo. Cuando ambos salen del agua, todo el mundo ha muerto. Comienza así su aventura: intentar ocultarse de los violentos invasores y huir hacia una zona segura donde vivir en un futuro. La novela es una bellísima historia de amor,  también un relato de horror y desasosiego pero lleno de lirismo y esperanza.

 

Una actitud existencialista que cuestiona sobre la muerte, la libertad, la soledad, se proyecta en Cruma. También de Pedrolo,  es una obra de teatro, género apenas  utilizado en la ciencia-ficción. Publicada en el año  del lanzamiento del primer Sputnik por los soviéticos y con el periodo más intenso de la carrera espacial Cruma nos habla de la incomunicación con otros seres, de su desconocimiento.

  

  En El círculo de Jericó  Mallorquí crea  siete cortos con unas sólidas bases científicas   tocando los temas típicos de la ciencia-ficción: apocalipsis y catástrofes, inteligencia artificial, otros mundos y otras realidades…Cuentos con una  eficaz y atractiva estructura , de tramas muy variadas y  con  gran sentido del humor .

Uno de los temas recurrentes en el género de ciencia ha sido la especulación sobre la posible existencia de extraterrestres  y nuestras expectativas y  relaciones con ellos.

  

 

  

  

La gran saga de los Aznar, de George H. White  fue la gran serie de la ciencia ficción  española del siglo XX. La saga comienza con Los hombres de Venus cuando la Astral Information Office decide enviar a su equipo al Himalaya para investigar un turbio asunto en el que aparecen implicados extraterrestres. El equipo descubre que, efectivamente, el Himalaya es una base secreta extraterrestre. Se trata de hombres grises, los thorbod, que proceden de Venus y se preparan en silencio para una futura invasión de nuestro planeta.  La saga  se publicó a lo largo de varios años con tanto  gran éxito que  se cortó tras editarse   53 libros.

  

Lágrimas de luz, de Rafael Marín  es  una especie de cantar de gesta medieval  pero con elementos  del space opera: la Tierra necesita buscar nuevos mundos y descubrir otros sistemas  y para ello los mundos alienígenas son arrasados y explotados en nombre de la civilización humana. Las grandes hazañas bélicas  son cantadas por  poetas que van en las naves y los poemas épicos hablan de gestas bélicas  deformadas, muy bellas, muy heroicas…pero muy alejadas de la realidad.

 

 

La protagonista de  Su cara frente a mí , de Luis Ángel Cofiño  es una heroína del s. XXII: no solo ha participado en la misión espacial que descubrió  la existencia de un planeta similar a la Tierra sino que un personaje habitual en las revistas del corazón: tiene fama, dinero, prestigio, incluso un ordenador cuántico en su sala de estar… Esta novela toca muchos de los clásicos del género: el viaje espacial, la vida alienígena, la ingeniería genética, La inteligencia artificial…etc.

  

 La invasión ha comenzado, de Pablo Álvarez Almagro es una breve, divertida, irreverente  y trepidante historia sobre un grupo de cuatro “elegidos” que tienen la misión de salvar la humanidad del yugo alienígena al que está sometida. Y para ello tendrás la ayuda de personajes muy especiales: John Lennon, Confucio, el Barón Rojo..etc. 

Otros autores españoles ajenos al género se han acercando a la ciencia ficción  creando obras bien reconocidas y apreciadas  por la crítica.

 

  Es el caso de Eduardo Mendoza, ya recomendado  otras veces en este blog,  quien ha hecho incursiones en la ciencia-ficción con dos novelas: Sin noticias de Gurb  y El último viaje de Horacio Dos. El humor de Mendoza es chispeante, un poco absurdo a veces y completamente alejado de los tópicos habituales del género.

 

 

 

 

José María Merino es un  autor de reconocido prestigio de la narrativa  española contemporánea. Sus  obras de ciencia ficción  están muy reconocidas por la crítica literaria, hecho no muy habitual en  España. En la Novela de Andrés Choz  su protagonista decide, en el breve plazo que le queda de vida, escribir la fabulosa historia de un extraterrestre náufrago en la Tierra. Las puertas de lo posible presenta un futuro  en el que el ser humano tendrá colonias en Marte, en Venus… las máquinas se habrán  desarrollado extraordinariamente, habrá nuevas profesiones pero seguirá  creciendo la exaltación de los fundamentalismos y segurá existiendo el fútbol y buscadores de antigüedades tales como los libros.

 

 En su  nueva novela,  Lagrimas en la lluvia Rosa Montero  sitúa la acción en 2109, en un mundo en el que aumenta el número de muertes de replicantes que enloquecen de repente. La detective Bruna Husky es contratada para descubrir qué hay detrás de esta ola de locura colectiva en un entorno social cada vez más inestable. Mientras, una mano anónima transforma el archivo central de documentación de la Tierra para modificar la Historia de la humanidad.

 Lo terrible es que por muy tremenda que sea la Ciencia Ficción la realidad la supera con creces, como dice Forges:  pero no te olvides de Haití (ni de Libia, ni de Japón).