Monográficos de películas


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   Director: Nacho Vigalondo (1977)

 

  

 

Argumento: Un hombre descubre a través de sus prismáticos a una preciosa joven e intenta encontrarla en la profundidad del bosque. De repente, un individuo armado con unas tijeras y la cara vendada le ataca por la espalda. Consigue huir y alcanza un complejo científico en mitad del bosque. Allí una máquina le transporta al pasado poco más de una hora. A partir de ese momento el misterio se empieza a resolver… y todo se complica de veras: encontrarse consigo mismo será la primera de una serie de catástrofes de consecuencias imprevisibles… (fuente: filmAffinity)

Mas información en:  Ficha técnica en Cine21, Los cronocrímenes

 Curiosidades: Gran parte de la trama de la película transcurre en el complejo científico que encuentra el protagonista en el bosque. Pues bien, el rodaje de esta parte de la película fue realizado en uno de los laboratorios de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cantabria, a 10 m de nuestra Biblioteca. 

 

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Imagen del laboratorio obtenida del trailer de la película

                               

Fotografia real del laboratorio

Fotografía real del laboratorio

 

 En espera de que nos llegue la película os recomendamos estos tres buenos títulos de nuestra colección sobre cine, ciencia y ciencia ficción:

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          Paradojas I                                   Paradojas II                                    Cine Digital

Ghost in the Shell, de Mamoru Oshii

Japón, 1995. Director: Mamoru Oshii. Guión: Kazunori Ito (basado en el manga de Masamune Shirow). Director de animación: Toshihiko Nishikubo. Diseño de personajes: Hiroyuki Okiura. Director artístico: Hiromasa Ogura. Música: Kenji Kawai. Producida por: kodansha en asociación con Banda Visual y Manga Entertaiment.

 

 

En 1991 Shirow Masamune publica “Ghost in the shell“, un cómic (manga como se denomina en Japón y por extensión en Occidente a la historieta japonesa) de una cierta complejidad narrativa proveniente no únicamente de la trama, ya de por sí bastante enmarañada, sino también de la gran cantidad de notas a  pie de página (el propio Masamune recomienda leerlas separadamente de la historia)  que contienen comentarios explicativos de la obra o referencias personales del autor, como su interés por la relación entre tecnología y religión en una sociedad futura, o sus afinidades con autores seminales dentro de la temática cyberpunk, Wiliam Gibson sobre todo.

En 1995 Mamoru Oshii convierte el manga en una película (o “anime” que es como en Occidente se suele denominar la animación procedente de Japón). Oshii toma la obra literaria como punto de partida, pero no la sigue al pie de la letra. Acentúa el tono críptico, dota a los personajes de un carácter más trascendente y, en ocasiones, detiene la historia para mostrarnos una ciudad gigantesca, imaginaria y melancólica donde conviven el pasado y el  futuro, lo real y lo virtual.

El anime tuvo su continuación en una segunda parte: “Ghost in the shell 2: Innocence” (2004). Asímismo se convirtió en serie de televisión: “Ghost in the shell: stand alone complex”.

Por último, un recordatorio. Si a menudo es aconsejable contemplar una obra ligero de prejuicios, este hábito es doblemente recomendable en el caso que nos ocupa dado el conocido desafecto del público adulto respecto al manga y al anime.

 

 

 

DARK CITY, de Alex Proyas

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USA, 1998. Título original: “Dark City”. Director: Alex Proyas. Guión: Alex Proyas, Lem Dobbs, David S. Goyer. Fotografía: Dariusz Wolski. Música: Trevor Jones. Montaje: Dov Hoening. Duración: 100 minutos. Producción: Mistery Clock Production para New Line Cinema. Intérpretes. Rufus Sewel (John Murdoch), Jennifer Connely (Emma Murdoch), William Hurt (Frank Bumstead), Kiefer Sutherland (Dr Daniel Schreber), Ian Richardson (Sr. Book), Richard O’Brien (Sr. Hand), Colin Frieds (Walenski)

En un espacio indeterminado y atemporal, “Los Ocultos” (The Strangers), viejos como el tiempo y con la capacidad de modificar la realidad a voluntad, han remodelado una ciudad sobre recuerdos robados. Controlan el sol, controlan las horas, borran el pasado e identifican presente y futuro.

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En 1998 el director australiano Alex Proyas dirigió “Dark City”. La película fracasó comercialmente pero reclutó algunos premios y, sobre todo, gran cantidad de devotos que, por ejemplo, suelen señalar esta película como el precedente inmediato de “Matrix” (1999). Otra referencia cercana es  “Memento”(2000), la atractiva historia de Christopher Nolan. Los débitos de Alex Proyas, director de “Yo robot“, son asímismo indisimulados: Murnau, Fritz Lang, El “cine negro” clásico y Philip K. Dick.

 

CUBE, de Vincenzo Natali

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Título original Cube. Año 1997. Duración 92 min. Nacionalidad Canadá. Director Vincenzo Natali. Guión Vincenzo Natali, Andre Bijelic, Graeme Manson. Música Mark Korren. Fotografía Derek Rogers. Reparto Maurice Dean Wint, Nicole de Boer, Nicky Guadagni, David Hewlett, Andrew Miller, Wayne Robson, Julian Richings. Productora Viacom Canada

Argumento. Seis personas aparecen encerradas en un complejo laberinto de habitaciones cúbicas que esconden trampas mortales. No saben cómo llegaron allí, pero pronto descubren que deberán de resolver ciertos enigmas y sortear con habilidad todas las trampas si quieren sobrevivir

Premios. Toronto 98: Mejor director. Sitges 98: Mejor película. Oporto 99 (Fantasporto): Mejor película

cube-2.jpgEn 1997 Vincenzo Natali debuta en el cine con una de las propuestas más sugerentes del cine fantástico de los 90. La referencia cinematográfica de un grupo de personajes heterogéneos atrapados en un espacio desasosegante, sin saber por qué están ahí ni cómo escapar no es nueva. Desde “El ángel exterminador” de Luis Buñuel (1962) hasta la más reciente, y a menudo sobredimensionada, SAW (2004) podemos encontrar varios ejemplos que responden a esa trama. Lo, en parte, novedoso en Cube estriba en la relación que se establece entre el argumento y los personajes por un lado, y las matemáticas por otro. Éstas son, en último término, el único recurso que encuentran aquellos para descodificar la secuencia numérica que tiene cada sala del cubo y, así, poder encontrar una salida.

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Pero Cube no es sólo eso. Un personaje de la película se lo advierte al resto cuando les aconseja: “pensad sólo en lo que tenemos delante. Ese es el verdadero reto, salvaros de vosotros mismos”. El cubo somos nosotros.