Una entrada redactada por nuestro  compañero J.S. 

“Los alemanes (…) ordenaron a la policía judía que colgara letreros prometiendo pan y mermelada a aquellos que se presentaran en el Umschlagplatz. El primer transporte, de unos cinco mil judíos, partió de Varsovia con destino a Treblinka el 23 de julio”

Tierras de Sangre, Timothy Snyder

 

Así relata Timothy Snyder en Tierras de Sangre el comienzo hace ahora 70 años de la Große Umsiedlungsaktio (Gran Acción), la evacuación de la población judía del gueto de Varsovia con destino a las cámaras de gas. Una operación que desencadenaría meses más tarde el levantamiento del gueto, que junto con la guerrilla bielorrusa de los hermanos Bielski  (retratada en la película Resistencia, de  Edward Zwick) son los dos principales ejemplos de rebelión judía frente al Holocausto. Entre 1942 y 1944 Varsovia vivió dos revueltas duramente reprimidas que hicieron que la vida en la ciudad fuera extremadamente dura. Así nos lo muestran películas como El Pianista, de Roman Polanski, centrada en los avatares de un famoso pianista polaco que sufre innumerables penurias por su condición de judío. O el cómic Yossel, centrado en cómo la conciencia de que todos iban a ser aniquilados provocó la unión de los judíos del gueto alrededor de un espíritu de lucha.

Aunque las matanzas de judíos habían comenzado con la invasión de la Unión Soviética en 1941, la Gran Acción marca el inicio oficial de la política de exterminio a gran escala decidida en la Conferencia de Wansee y con ella, los horrores de los campos de exterminio. Una escalada de locura aniquiladora muchas veces retratada desde el punto de vista de las víctimas (Maus, Shoah) pero en la que también interesa analizar las razones de su génesis.

Trabajos como La destrucción de los judíos europeos de Raul Hilger (que describe el entorno político y social que propició el Holocausto y los pasos que llevaron de la segregación a la aniquilación) o el controvertido Los verdugos voluntarios de Hitler de Daniel Goldhagen (que ahonda en la humanidad de los verdugos y en la voluntariedad de sus acciones) son libros imprescindibles para conocer la mentalidad de los perpetradores de las matanzas y qué mecanismos ideológicos, sociales y económicos operaron para convertir una sociedad civilizada en una máquina aniquiladora.

La originalidad de Tierras de Sangre radica en que Timothy Snyder aporta dos visiones complementarias dentro del discurso del Holocausto. Por un lado, lo sitúa en el contexto de las políticas de aniquilamiento de masas que llevaron a cabo tanto Hitler como Stalin en el este de Europa (principalmente Polonia, Bielorrusia, Ucrania y los países bálticos) entre 1933 y 1945. La gran hambruna de Ucrania y los asesinatos del Gran Terror estalinista en los años treinta (Cuadernos ucranianos, Stalin’s terror) fueron seguidos de la eliminación de las élites nacionales en los países ocupados por la Unión Soviética y Alemania y los grandes desplazamientos de población que buscaban conseguir “estados étnicamente homogéneos”.

Por otro, pone el énfasis en las diferentes lecturas que posteriormente se hicieron del levantamiento del gueto de Varsovia y del Holocausto. Distintas interpretaciones que intentan convertir una tragedia humana en una desgracia nacional para dotar de legitimidad proyectos políticos de futuro. El sionismo, individualizando la tragedia judía como justificación del derecho a un estado propio en Palestina y el comunismo soviético, intentando diluir su singularidad para igualar a todas las víctimas de la URSS sin referencia a su nacionalidad. Un arma política todavía hoy utilizada que convierte cualquier análisis del pasado en un aviso para el futuro. Como el propio Snyder concluye al final de su libro “lo que empieza como una competición de martirologios puede terminar como un imperialismo martirológico. Las guerras de la antigua Yugoslavia de la década de 1990 empezaron, entre otras cosas, porque los serbios creían que en la Segunda Guerra Mundial habían muerto muchos más de sus paisanos de lo que era cierto”

 

Otros libros de interés:

Los orígenes del totalitarismo Hannah Arendt

Por una causa justa Vassili Grossman

Los que susurran: la represión en la Rusia de Stalin  Orlando Figes

El siglo de los genocidios: violencias, masacres y procesos genocidas desde Armenia a Ruanda  Bernard Bruneteau

El bosque originario Jon Juaristi

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